Formación actualizada clave para evitar sanciones ante la nueva normativa sobre alcohol y drogas en el transporte profesional
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible trabaja en un Real Decreto que establecerá un marco legal específico para la realización de controles de alcohol y drogas a los conductores profesionales de mercancías y viajeros por carretera. Esta medida, derivada de la Ley 18/2021, responde a una creciente preocupación por la seguridad vial en el sector del transporte profesional y pone de relieve la necesidad de contar con una formación continua, rigurosa y adaptada a los nuevos requerimientos legales.
Un paso decisivo hacia un transporte más seguro
El primer borrador del Real Decreto fue presentado por la subdirectora adjunta de Circulación, Ana Blanco, en una reunión técnica celebrada el 19 de junio. En él se detallan los fundamentos para establecer controles obligatorios, tanto periódicos como aleatorios, de alcohol, drogas y otras sustancias psicoactivas entre los conductores profesionales de vehículos pesados, tanto en el transporte de mercancías como de viajeros.
Las cifras que acompañan esta iniciativa son alarmantes:
- En 2023, 34 conductores de camiones y autobuses fallecieron en siniestros, con un saldo total de 584 víctimas mortales o heridas graves en accidentes con vehículos pesados implicados.
- El 34% de los conductores profesionales fallecidos en 2022 dio positivo en alcohol o drogas, especialmente cannabis.
- Encuestas recientes revelan que el 11,6% consume alcohol diariamente y el 10,3% ha consumido cannabis en el último mes.
Novedades clave del futuro Real Decreto
Entre las principales medidas que contempla el nuevo marco normativo destacan:
- Implantación en 2025 del nuevo límite de la tasa de alcohol para todo tipo de conductores: 0,2 gramos / litro de sangre.
- Enfoque de definición de positivo en drogas: superación del umbral de detección de presencia en las pruebas.
- Posible aplicación progresiva en el tiempo por subsectores. Por ejemplo, comenzando por el transporte escolar y de viajeros, de mercancías peligrosas, etc.
- Aplicación a conductores profesionales autónomos dependientes o no.
- Posible aplicación adicional a conductores de taxi y VTC.
- Posible aplicación a conductores de empresas de mensajería / paquetería delivery.
- Aparición de nuevas tipologías de sustancias adictivas: ampliación del rango de detección y umbrales.
- Conveniente establecer un sistema de seguimiento sobre la efectividad de la regulación, tomando como referencia los resultados de campañas justo antes de la entrada en vigor.
El proceso de desarrollo normativo incluirá la participación de distintos actores:
- Representantes estatales de diferentes Ministerios (DGT, Interior, Transporte y Movilidad Sostenible, etc.).
- Organismos estatales (INSST, Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, ITSS, etc.).
- Agentes sociales (sindicatos, asociaciones de transportistas de viajeros y mercancías, mutuas laborales, otras).
- Representantes del ámbito autonómico y local (Consejo Superior de Tráfico, Seguridad Vial y Movilidad y Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (Grupo de Trabajo).
La formación profesional, herramienta esencial para la prevención
Ante este nuevo escenario normativo, la formación de los conductores cobra un papel protagonista. Conocer los riesgos asociados al consumo de sustancias, identificar los efectos en la conducción y actuar conforme a la legislación vigente son competencias fundamentales que deben abordarse desde la formación inicial y continua de los profesionales del transporte.
AT Academia del Transportista, centro líder en la formación de conductores profesionales, ya trabaja con contenidos actualizados que incorporan estos cambios legislativos. Su oferta formativa incluye cursos específicos sobre prevención de riesgos laborales del conductor profesional, prevención de riesgos viales y efectos y consecuencias del consumo de drogas y alcohol en la conducción.
Además, AT Academia del Transportista destaca por su capacidad de anticiparse a los cambios normativos, ofreciendo formación CAP y de Competencia Profesional que integra desde ya las futuras exigencias del sector, incluyendo la normativa europea sobre alcoholímetros antiarranque y la bajada del límite legal de alcoholemia.
Gracias a su modelo de formación flexible, con modalidades online y presenciales en toda España, AT garantiza el acceso a un aprendizaje de calidad, adaptado a la realidad del transporte y alineado con los objetivos de seguridad vial promovidos por las administraciones públicas.